Cine Boliviano
 Fecha:16/03/2013

La ficción de Ciudadela


Acerca del Documental de Diego Mondaca
Por Marcelo Reyes

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El Jueves 7 de marzo en el auditorio del Espacio Simon I. Patiño en La Paz se proyectó el documental Ciudadela dirigido por Diego Mondaca. Al final de la proyección Carlos D. Mesa y  Mauricio Souza compartieron sus puntos de vista sobre Ciudadela con el público asistente.

Fue la segunda vez que tuve la oportunidad de ver el documental, la primera fue en el Centro Cultural de España en La Paz, ambas proyecciones fueron efectuadas con equipos de "datashow" en una pantalla portatil como es usual para este tipo de proyectores. Entonces, técnicamente, no fue una proyección en la "gran pantalla" de un cine convencional. Nos gusta la "gran pantalla", es para nosotros lo que define al cine, aparte de un gusto personal hay que señalar que la percepción del espectador es diferente, y esto ha sido estudiado, cuando ve una imagen "gigante" proyectada a 24 cuadros por segundo, que cuando ve una imagen de televisión o una imagen   de video con proyector digital. Ahora bien tal vez esta diferencia en la percepción que ayuda al espectador a entrar en un estado onírico y "sumergirse" en el relato de la película sea más importante en un film de ficción que en un documental. A fin de cuentas un documental cuenta la realidad. ¿O no es así?

La verdad, como se apunta en los manuales de iniciación  cine, y esto puede sorprender a algunos, es que todo film es un film de ficción. Incluídos los documentales. El hecho de que en un documental los protagonistas suelen ser personas "reales" y no personajes de ficción interpretados por actores profesionales no cambia este hecho, sino que juega otra vez en la percepción del espectador haciéndole creer que está viendo una escena real, y no algo expresamente filmado con un fin particular.  Y es que para eso esta el director del documental. Es él quien escoje qué filmar y qué no. Es él quien decide qué dejar en el montaje final y qué escenas dejar fuera. Es el director del documental quien decide qué escenas re-actuar. Así es, un documental incluye escenas actuadas, por las personas reales, pero actuadas al fin, "recreadas".  

En un documental se debe cuidar el equilibrio entre estas escenas actuadas y las escenas que muestran tomas reales sin modificaciones. Este equilibrio es a fin de cuentas la cualidad que determina la utilidad de un documental para varios fines: documentación histórica, denuncia, propaganda,  juego estético, otros. 

Ahora bien el documental de Mondaca, Ciudadela,  que fue filmado en la cárcel de San Pedro,  con escenas re-creadas,  se mueve entre el juego estético y la ficción. Ficción en el sentido de que para Mondacca parece más importante el  afirmar el caracter de "conventillo" de la cárcel que incluye fiesta, religión, educación, deporte, en el espacio penitenciario, que el denunciar las varias y lamentables lacras de la principal cárcel paceña. Mondacca  muestra una imagen parcial, por ejemplo omite completamente la existencia del sector "La Posta", sector dónde viven los presos más afortunados. No es la única omisión. Extrañamente estan ausentes los lugares comunes a los que conduce la palabra "cárcel": violencia física y sexual, abuso de sustancias controladas, abuso de poder, etc.

Entendemos que esto es una decisión, entendemos que lo importante (para el director)  era la "ciudadela", pero hay un peligro en ello. Al tomar un lugar execrable como es San Pedro y usarlo de punto de partida para un juego estético se corre el riesgo de frivolizar la situación carcelaria y al hacerlo de ayudar a su pervivencia.  En una nota introductoria de Percy Jimenez  al estreno de Ciudadela en el CCELP,  se compara la caminata del niño en la cárcel con el personaje animado  japonés "Chihiro" entrando a un mundo fantástico.  Este tipo de comparación acentúa  esa línea de frivolidad y desarraigo.

Podríamos hablar de Ciudadela como una obra en sí misma. Por ejemplo si fuesemos extranjeros, sin ningún conocimiento ni relación con San Pedro. En este caso hablaríamos únicamente de las cualidades estéticas y cinematográficas de Ciudadela, y las tiene. Si bien no es la "joyita" que es La Chirola, Ciudadela tiene escenas bien filmadas en dónde destaca el encuadre, los primeros planos, tomas en contrapicada y un sonido bien cuidado que subraya el drama con las voces a coro del grupo Voz Abierta. Pero no  somos turistas, estamos concientes del terrible contexto del sistema penitenciario en nuestro país, una situación urgente que es imposible ignorar. 

A ratos parece que el documental esta más bien dirigido a un público extranjero. Ahí estan los subtítulos en inglés completamente innecesarios aquí en La Paz. ¿No había una copia sin subtítulos? ¿Quiere Ciudadela mostrar el "exotismo" de nuestra cárcel como un orgullo y no una verguenza? ¿Es Ciudadela "pornomiseria"?

Diego Mondaca es una de las promesas de nuestro cine, sorprendió a todos con La Chirola, pero estimo que no hemos visto lo mejor de él todavia, y ciertamente Ciudadela no lo es. Ciudadela muestra una ciudad en chiquito, y punto. La falta de contexto y anclaje en la complejidad de nuestra realidad son el  principal defecto de un film de otro modo bien realizado.  San Pedro no es únicamente una ciudadela, es un reflejo de lo peor de nuestra sociedad, de la falta de autoridad llevada a niveles de escándalo, de miseria humana. Es un lugar de vida, sí, tiene que serlo como todo lo que es humano, pero no, no es un mundo fantástico y surreal. Es cruelmente real. No hay lugar para Chihiro.

 

Audio Nota: Carlos Mesa comenta Ciudadela
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