Literatura
 Fecha:10/09/2014

Trucos para Escribir Historias Satisfactorias
Nueva obra de Escritura Creativa
Por Roberto Ribera Jiménez

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¿Qué clase de misterio es ese que hace que el simple deseo de contar historias se 
convierta en una pasión, que un ser humano sea capaz de morir por ella;
morir de hambre, de frío o de lo que sea, con tal de hacer una 
cosa que no se puede ver ni tocar y que, al fin y al 
cabo, si bien se mira, no sirve para nada?
 
                                                                                                               Gabriel García Márquez
 
Soy ingeniero civil y me correspondió trabajar algunos años en España, oportunidad que aproveché para vincularme con tertulias y talleres literarios donde aprendí las técnicas de escritura creativa que aquí recopilo. 
 
Con esas técnicas, a mis cincuenta y cinco años, sin tener conocimientos literarios, pude contar a través de la magia de la escritura novelesca la historia de mi región, Chiquitos, un territorio de casi doscientos mil kilómetros cuadrados, ubicado entre las llanuras de la cuenca del río de la Plata y las selvas del Amazonas, poco conocido por propios y extraños, donde los jesuitas en el siglo XVIII fundaron pueblos con salvajes sacados de la selva y que a finales del siglo XIX vivieron el auge de la goma elástica.
 
En mi niñez fui testigo del final de una época semifeudal, de servidumbres y devociones y no quise conformarme con sólo recordarla, por lo que años después me interesé en aprender técnicas narrativas con las que pude escribir las novelas “En un lugar llamado Chiquitos” y “En busca de las ex - Misiones Jesuíticas”, en las que procuré rescatar la memoria histórica de mi pueblo, retratando con ironíasus jerarquías, valores, afectos, conductas amatorias, prejuicios y posturas frente a la vida. También intenté que mis novelas sirvieran al turismo, de tal manera que quien las leyera tuviese ganas de visitar la zona.
 
Mi experiencia al escribir novelas fue fascinante y divertida, a tal punto que quiero compartir los recursos de escritura narrativa con amigos, conocidos y con quien los pueda necesitar. Pienso que a mí me pasa comoaquella señora que viaja a España y aprende la receta para cocinar platos de paella. Si esta señora, al volver a Bolivia, no se dedica a cocinar platos de paella para venderlos, enseñará encantada la receta a sus amigas. Yo, como ingeniero en activo, no dispongo de mucho tiempo para escribir, pero quedaré muy contento compartiendo con quien quiera las técnicas de escritura creativa que me enseñaron en España.
 
Estas herramientas no son fórmulas mágicas ya que en esos talleres no dan recetas para escribir, pues nadie escribe con un manual de teoría al lado. Lo que intentan es que los aspirantes a escritores interioricen consejos que les servirán a la hora de sentarse a escribir, momento en el que le saldrán sencillas, como si alguien le estuviera diciendo qué hacer y qué no hacer sobre la hoja de papel en blanco. A tal punto ocurre esta magia, que el primer sorprendido con lo que escribe es el propio escritor. Se da la situación de que cuando escribimos algo por la noche, al leerlo al día siguiente, nos preguntamos extrañados:
 ¿Y esto lo he escrito yo?
 
En mi caso, mi sorpresa ha sido mayúscula, porque tuve tanta suerte que mis novelas han merecido el reconocimiento del Servicio Departamental de Educación de Santa Cruz, al ser declaradas texto de apoyo y consulta para ser leídas en clases de literatura por los alumnos de los últimos grados de secundaria.
Alcance de los trucos: 
Las técnicas de escritura narrativa que me enseñaron no son difíciles ni complicadas. Son procedimientos sencillos para escribir historias. Esta técnica la puede descubrir con el paso del tiempo cualquier persona que sin saber nada de escritura creativa se ponga a escribir. Tal vez después de cuatro o cinco años de estar sentado escribiendo. Pero para alguien que desea iniciarse en el arte de la escritura creativa será siempre una suerte empezar conociendo ciertas fórmulas para escribir cuentos y novelas.
Comparo el alcance de la técnica que aquí recopilo con las que posee un albañil, quien ha aprendido el manejo de la plomada, el nivel, las cantidades de cemento, arena, ripio que requiere el hormigón, conocimientos con los cuales está capacitado para construir una casa, no así para edificar rascacielos, catedrales o puentes.  
De manera irreverente llamo “trucos”, a lo que con autoridad y exactitud, los literatos profesionales denominan “técnicas”, porque soy ingeniero civil supuestamente muy bueno para los números y no así para las letras que, con el espíritu festivo de la gente de mi región, incursiono por primera vez en el respetable mundo de la literatura y descubro que lo que me enseñaron en los talleres españoles son habilidades o astucias con las que alguien, sin formación literaria específica, puede escribir historias satisfactorias, es decir ficciones con significados de interés para el lector.
 
Resultados esperados: 
 
Quien no tenga conocimiento de literatura y lea y relea atenta y detenidamente “Trucos para escribir una historia satisfactoria,” interiorizará sus trucos y si además hace los ejercicios y muestra sus textos a algún amante de la literatura para que los critique, es seguro que logrará iniciarse como escritor. Todo es cuestión de seguir los trucos, comenzando por el del narrador personal, el de la liberación de los recursos literarios que todos llevamos dentro, el de desarrollar la observación sensible, el de la voluntad de sacar tiempo de donde no haya, para sentarse frente a la hoja en blanco y dejarse llevar por la imaginación. Lo demás lo pondrá el corrector de estilo, mientras él habrá vivido el placer de escribir, el más íntimo y barato de los placeres que se pueda imaginar, a tal punto que hará falta que haga un esfuerzo para dejar de escribir, para poner el punto final a sus cuentos o novelas.
        Hay que tener en cuenta que, repito, no hay formulas mágicas para escribir; es uno mismo el que con su esfuerzo va probando y probando, titubeando y titubeando hasta que encuentra el hilo a la escritura. Estos apuntes ayudarán a quien desee iniciarse en la escritura, pero se debe recordar que son anotaciones de un ingeniero civil y pueden no estar muy ajustadas a la didáctica de la materia, o sea de la literatura.
Pienso que mi rica experiencia en los talleres españoles será siempre mejor contarla y compartirla que callarla. Creo que es mejor aventurarme a dar algunos criterios personales, a no decir nada de cómo pude escribir cuentos y novelas, aunque yo podría ser como ese campesino del trópico que por primera vez visita el altiplano y al volver a su pueblo después de haber hecho una observación del silencioso y trabajador mundo andino comenta:
 
La gente del altiplano no es alegre y bullanguera como nosotros, a ellos les gusta imponerse privaciones, les gusta padecer, les gusta mucho sufrir, a tal punto les gusta sufrir que han inventado la picante “llajua” para comer sufriendo.
 
Esta guía la prepararé por las noches, en el campamento de obras de la construcción de la carretera Guayaramerín-Riberalta, y tuve la satisfacción de probarla con éxito dando un taller de Escritura Creativa a jóvenes brasileñas en la Secretaría Municipal de Cultura e Turismo de Guajará - Mirim, a Pérola do Mamoré.
 
Santa Cruz de la Sierra, Mayo de 2014
 
Audio Nota: 
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