Cuento Fecha publicación: 15/09/2009 |  Versión para imprimir

Una cigarra pierde su violín
Por Juan José Anaya Giorgis

 

Algunos jardines tienen una banca de mármol bañada de sombra. Ahí estaba medio recostado viendo notas sobre la organización de la vida en colmenas despreocupado por los pájaros que andaban en las copas devorando una proliferación de orugas y bebiendo néctar fresco de las flores. Me sentía una pieza de inteligencia cósmica sin sospechar lo que pronto iba a ocurrir.

Más lejos chillaron unos pájaros, y por descubrir cúal era el motivo de ese pavor inesperado, me tope con un ser medio cerúleo que venía hacia mi volando en una alfombra mágica y espantando todas las aves por su paso. Dicen que en estos casos lo peor es tener miedo y aguardé mudo.

Llegó donde estaba y se detuvo suspendido a casi tres pies arreglando sus finas vestiduras como si no estuviera ahí, o no pudiese verlo, porque no hizo gestos ni señales de mirarme. Tan pronto concluyó esa tarea tomó un sacó que llevaba ceñido en la cintura bordado de oro rojo, lo colocó frente a él y lo abrió, luego extrajo unas naranjas que comenzó comerse...¡y a tirarme las cáscaras!…

Ya no quise mirar mudo lo que hacía el raro ser y dije –efrit grosero y falso te pareces al pulgón del rosal succionando la sabia de sus tallos hasta arruinar su corazón por efecto de tus babas. Y así como las hormigas transportan al pulgón dañino de una rama a otra, tú caminas en alfombra.

Y contestó con rabia mal disimulada – ¡Tú! ¿Cómo te atreves a molestarme? ¡Ni siquiera tienes alfombra de cartón y nadie te conoce!
No necesito alfombra para deleitarme cada día en un mundo diferente –le respondí y añadí de inmediato- ¿No te das cuenta que soy la cigarra y no muero en el invierno? luego desplegué mis alas coloridas de cigarra para que las vea ese pulgón.

Y cuando hice eso el efrit-pulgón cayó arrebatado de la alfombra y con más rabia que antes comenzó a escupir truenos para todos lados. Tuve que huir tan raudo antes que recobre el sentido por completo que deje olvidados al arco y el violín. Ahora hago esto y si no funciona haré malabares disfrazado como un oso. Claves y detalles a limar después y cuiden su violín.

COMENTARIOS
Fecha: 14/11/2009 Hora 13:50:37

esplendida y muy divertitada, hay que decirlo aunque no me gustan las refranes con sus moralejas

Autor del comentario: Ramon Junado